Sergio Palmieri, el obrero metalúrgico de Rojas que sobrevivió tras sufrir graves quemaduras
Paciente de IOMA, fue asistido de urgencia en su ciudad y luego derivado al Hospital Privado SADIV, donde estuvo más de 60 días en terapia intensiva. Resistió más de 20 cirugías reparadoras. Su esposa es policía y, juntos, cuentan hoy una historia de superación que inspira.
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Sergio Palmieri tiene 46 años, es empleado de una fábrica metalúrgica y reside en la ciudad de Rojas, a 149 kilómetros de San Pedro. Su grupo familiar está compuesto por su esposa, Jessica Arce, de 43 años y policía, y sus dos hijas estudiantes: Nicole de 23 y Lara de 18, quienes viven en Rosario donde cursan sus estudios. Son afiliados a IOMA y por eso motivo lograron derivaciones que terminaron con una larga estadía en el Hospital Privado SADIV.
El accidente que lo dejó severamente herido ocurrió sin que Palmieri lograra tener noción y dimensión inicial de la gravedad.
"Todos creíamos que solo era una quemadura", dijeron. Pero el diagnóstico certero llegó cuando arribó a San Pedro, tras ser evaluado primero en su ciudad de origen y luego en Junín.
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Tras ser consultado por La Noticia 1 y La Opinión, Palmieri dijo que estuvo internado 60 días en el Hospital SADIV, de los cuales 40 transcurrieron en la Unidad de Terapia Intensiva cuyas instalaciones permiten compañía y contacto con el exterior. Si bien no recuerda la cantidad exacta de operaciones a la que fue sometido, estima que fueron "más de 23 intervenciones quirúrgicas".
El impacto inicial fue duro: “Me hacían transfusiones, el dolor era a veces insoportable”, recordó. Sin embargo destacó que aquel momento difícil se manejó “con mucha fe y mucha esperanza”, palabras que repitió durante el transcurso de la entrevista por haber dejado "todo en manos de Dios y sabiendo que que lo que pasara iba a estar controlado por Dios".
Una familia presente, la mudanza a otra ciudad y la rifa que se organizó en su pueblo
Mientras Sergio Palmieri estaba internado, su esposa Jessica tuvo que trasladar su vida desde Rojas a San Pedro, una ciudad donde no conocían a nadie.
Alquiló una vivienda para poder acompañar a su marido. La Policía Bonaerense sampedrina también cumplió su parte, ofreciendo apoyo a la agente, que tuvo que dedicarse por entero a la asistencia de su compañero de vida y dedicar algunas horas diarias a su trabajo cotidiano.
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"Lo que más recuerdo, la verdad que en Rojas se organizó una rifa y recuerdo que hubo gente que ni me conocía poniendo dinero por mí. Se hizo tan viral y tan grande que se puso un un alias y la gente ponía plata sin conocerme y eso me emocionó muchísimo", dijo el hombre ,que hoy permanece en su hogar con internación domiciliaria para reestablecerse.
El presente, la rehabilitación y el futuro
Actualmente, el día a día de Sergio Palmieri se encuentra limitado porque "la realidad es que todavía las heridas no han sanado al 100 %". Está trabajando con la kinesióloga y buscando salir adelante. "No es fácil después de tantas quemaduras, sobre todo en las piernas", explicó.
Respecto al futuro dice que aún no lo imagina, ya que jamás hubiese creído si le hubiesen anticipado o advertido que pasaría por esta situación. Su lema ahora es: "viviendo día a día" y confiando en su fe: "Lo único que sé que Dios marca mis pasos todos los días".
Sus metas son claras: "quiero recuperar mi trabajo, mi vida normal, mi rutina".
Cambiar de paradigmas y agradecer
"No hay que preocuparse por cosas chicas, por pequeñeces y hay que disfrutar más. Que la vida te puede cambiar en un segundo", afirmó Palmieri tras solicitar que se publique su agradecimiento al Hospital Privado SADIV.
"El hospital se ha portado excelente con nosotros; la verdad es que no tengo más que palabras de agradecimiento. Ellos me salvaron la vida, es literal".
Sobre el final destacó que "más allá de las instalaciones que son hermosas, la calidad humana de los profesionales y la atención de todas las personas es excelente" y concluyó:
"Quiero resumir todo el agradecimiento en una sola persona que para mí fue un ángel, que es la cirujana Carla Bustamante, quien fue quien en todo momento estuvo conmigo y fue quien me salvó la vida. En ella me gustaría abarcarlo a todos y abrazarlos a todos, la verdad que el plantel de médicos y de profesionales es excelente".

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