Seis años y medio de cárcel para "Carozo" Tulia, el entrenador denunciado por abuso por la atleta olímpica Eugenia Bosco
La Justicia consideró comprobados los hechos denunciados por dos jóvenes que sufrieron abusos sexuales por parte del entrenador. El caso de la sampedrina no fue juzgado porque el paso del tiempo favoreció al imputado.
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Leandro Tulia, alias Carozo y entrenador de optimist denunciado por la atleta olímpica sampedrina Eugenia Bosco fue condenado por la Justicia a seis años y medio de prisión tras ser hallado culpable de los delitos de abuso sexual agravado por la condición de guarda cometidos en al menos tres oportunidades contra dos deportistas que fueron sus alumnas cuando eran menores de edad.
Ambas se animaron a denunciar luego de que tomara estado público la revelación que hizo Eugenia, quien decidió ir contra Tulia tras obtener la medalla de plata en los Juegos Olímpicos 2024.
El recuerdo, que tenía escondido en su fuero íntimo, se había despertado tras ver el documental Atleta A, que repasa la historia de gimnastas estadounidenses que denunciaron a su entrenador.
El caso de Eugenia no pudo ser juzgado penalmente porque a Tulia lo favoreció el paso del tiempo: la causa fue considerada prescripta. Aun así, su testimonio fue muy valioso en el juicio.
En el fallo de 127 páginas al que tuvo acceso La Opinión, la jueza Verónica Di Tommaso consideró que con las dos víctimas del juicio y con Eugenia Bosco Tulia tuvo el mismo patrón de conducta abusiva durante años: las masajeaba, les tocaba sus partes íntimas y las invitaba a quedarse a dormir con él.
Todo ello cuando estaban a solas, de noche en las instalaciones del Yacht Club Olivos donde las deportistas pasaban el fin de semana de entrenamientos o cuando viajaban a competir.
Las víctimas hablaron de Tulia, en el juicio y en sus tratamientos terapéutico, con admiración por su rol como entrenador. Pero no por ello dejaron de acusarlo por los abusos a los que fueron sometidas. Sobre todo porque seguía a cargo de niños y niñas que, como ellas, podrían estar expuestos a lo mismo.
Los hechos son similares. Tulia aprovechaba su rol como máxima autoridad para tocar a las chicas, hacerles insinuaciones sexuales, convidarles alcohol y cigarrillos, hablarles en términos soeces y con metáforas de sexo en los entrenamientos.
Para el Tribunal de San Isidro encabezado por la jueza Verónica Di Tommaso, quedó debidamente probado que el acusado cometió los abusos.
Durante el juicio por los dos casos por los que Tulia fue condenado, su defensa cuestionó la presencia de Eugenia Bosco como testigo, porque su causa estaba "prescripta".
En el fallo, la jueza no sólo consideró relevante su testimonio sino que además dejó en claro que el paso del tiempo no podría prohibirle la posibilidad de contar el hecho del que fue víctima.
"La prescripción no permite la persecución, mas no constituye una suerte de borramiento de la memoria de quien ha padecido un evento que la ha dañado", dijo la jueza y consideró que su relato, que es coincidente con el de las víctimas del juicio, era relevante y estaba sometido, como el de que cualquier otro testigo, al imperio de la ley que persigue al falso testimonio.
En ese sentido, Di Tommaso puso de relieve que Eugenia es una de las mejores deportistas del mundo, medalla de plata en los Juegos Olímpicos 2024, por lo que es una joven con reconocimiento internacional que se animó a contarle al mundo que fue víctima de abuso a los 12 años por un entrenador, lo que implicó, necesariamente, someterse al riesgo de escrutinio público.
"Estoy convencida de que la razón por la cual Eugenia Bosco encabezó la denuncia fue aquella que ella misma explicó en el debate: evitar que a otros niños pudiera pasarle lo que le había pasado a ella de pequeña", dijo la magistrada en su fallo.
La defensa ensayó varias estrategias. Por un lado, intentó poner en duda la posibilidad material de que los hechos sucedieran. Por el otro, intentó introducir la idea de "un complot" para alejarlo de sus tareas deportivas, una "campaña difamatoria".
Para la jueza, nada aportaron para abonar esa teoría. Al contrario, recordó que las víctimas, incluida Eugenia Bosco, consideraron que el Yacht Club Olivos hasta intentó protegerlo ante las denuncias.

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