Vecino de Cantando en el Río contó cómo le quemaron la casa por error y denunció amenazas
Mariano Monzón dijo que dos sujetos fueron convocados para quemar su vivienda. Relató el conflicto que viven los vecinos por las amenazas de las que son víctimas y que profiere el administrador del camping y proveeduría que funciona sobre terrenos costeros de dominio público.
Un grave y estremecedor episodio se registró durante la madrugada de este viernes en la zona de las barrancas, a la altura de San Lorenzo al 4100, donde una vivienda precaria fue incendiada de manera intencional. Con el paso de las horas se confirmó que el ataque fue cometido por error: los autores se equivocaron de domicilio y prendieron fuego la casa de una persona que no era el objetivo de la agresión.
El hecho ocurrió alrededor de las 3 de la mañana, cuando vecinos advirtieron que un rancho ubicado en inmediaciones de Cantando en el Río, sobre el camino Juan Ismael Giménez, estaba completamente envuelto en llamas. De inmediato dieron aviso a su propietario, identificado como Mariano Monzón, quien se encontraba fuera del lugar cuando se disponía a cumplir con su jornal de trabajo.
Al llegar, el panorama fue devastador. La vivienda había sido consumida por el fuego en su totalidad y no quedaban pertenencias en su interior. “Cuando llegué vi que no me quedó nada. No quería venir por eso… los recuerdos de mi hijo”, expresó el damnificado en el programa Sin Galera, en referencia a las fotografías y objetos personales que guardaba en el lugar.
:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2026/01/incendio_rancho_mariano_cantando_en_el_rio_1.jpg)
Según su testimonio, el incendio estaría vinculado a un conflicto previo entre otro vecino de la zona —también llamado Mariano— y un hombre que explota un sector de la ribera, donde existirían disputas por el acceso al espacio público. En diálogo con Lili Berardi, la víctima relató un clima de tensión permanente.
“Hubo un problema vecinal. Un hombre llamado Santiago, a quien conozco solo por el nombre, tiene un negocio acá y un predio al lado del río que alambró y por el que cobra a los turistas y a la gente de San Pedro. Si entrás sin permiso, saca un arma y te dispara”, denunció.
En ese contexto, Monzón aseguró que él no tenía conflictos con nadie y que los responsables confundieron la vivienda. El ataque, según explicó, iba dirigido contra otro vecino homónimo. El detonante habría sido la construcción de dos lomos de burro para reducir la velocidad de los vehículos que circulan por la zona, sumado luego al corte de un alambrado, bajo el argumento de que se trata de un espacio público.
“Acá pasan los autos muy fuerte, no se puede estar. El otro Mariano hizo los lomos y eso lo enfureció. Amenazó con enviar una máquina de la Municipalidad para sacarlos. Yo incluso fui a hablar con él y enseguida me mandó dos patrulleros. Se ve que tiene privilegios y conexiones”, afirmó.
La noche del incendio, Monzón se disponía a salir rumbo a su trabajo en el campo cuando vecinos observaron a dos personas movilizándose en moto por el lugar. Minutos más tarde, recibió el llamado que cambiaría todo: “Se está prendiendo fuego el rancho”.
A pesar de la tragedia personal, el hombre remarcó que lo ocurrido pudo haber sido aún peor. En la vivienda que presuntamente era el verdadero objetivo suelen encontrarse niños. “Esto pudo haber terminado en una tragedia mayor”, señaló con angustia.
Tras el hecho se radicó la denuncia correspondiente y se aguardaba la intervención de peritos judiciales para determinar formalmente el origen del incendio. No obstante, por el contexto, las amenazas previas y el nivel de destrucción, no se duda de la hipótesis de un incendio intencional. Mariano habló de “sicarios” que fueron contratados para cometer el hecho.
El episodio generó una profunda preocupación entre los vecinos del sector ribereño, quienes volvieron a denunciar conflictos reiterados, amenazas y la falta de control en una zona que pertenece al Municipio y que, por su carácter público, debería garantizar el libre acceso a la ribera.
“Ahora no tengo nada, pero vengo todos los días para empezar de vuelta”, resumió Mariano, con resignación, frente a las cenizas de lo que fue su casa.

Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión