Diciembre y la mesa llena: cómo disfrutar sin perder el equilibrio nutricional
Reuniones, brindis y calor convierten a diciembre en un desafío nutricional; la clave está en moderar porciones, hidratarse y disfrutar sin culpa. La columna del nutricionista Juan Pablo Corleto.
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Diciembre siempre llega con una doble invitación: despedir el año y darle la bienvenida al verano. Un mes en el que los días se llenan de eventos, reuniones y brindis, donde las mesas rebosan de comidas abundantes, bebidas frías y charlas que mezclan balances, anécdotas y promesas para el año que se acerca.
Sin embargo, esta temporada también trae esa idea de “llegar fit al verano”, una expectativa que suele chocar de frente con la realidad de los encuentros sociales.
Entre sandwiches, pizzas, gaseosas y alcohol, diciembre concentra más consumo calórico que otros meses del año. Y está bien: forma parte de la ritualidad de cerrar ciclos.
La clave es no vivirlo con presión. Los menúes festivos suelen ser más pesados, sí, pero en la mayoría de los casos alcanza con moderar la porción y escuchar las señales del propio cuerpo.
No es un mes para obsesionarse con lo que se come, sino para disfrutar de la comensalidad, esa experiencia de compartir alimentos, conversaciones y aire libre en noches de temperatura amable.
Para quienes están en un proceso de descenso de peso, diciembre es objetivamente complejo. Mantener el peso durante estas semanas ya es un logro enorme. En cambio, quienes necesitan aumentarlo pueden encontrar en este mes un aliado calórico natural, con alimentos energéticos disponibles en casi todos los encuentros.
Y un recordatorio fundamental: con el calor, aumenta la necesidad de hidratación. En adultos mayores, donde la sensación de sed puede estar disminuida, es clave insistir en el agua, preferentemente fría para ayudar a regular la temperatura corporal.
Diciembre siempre es intenso. La nutrición, en cambio, no tiene por qué serlo. Se trata de encontrar el equilibrio posible: disfrutar sin culpa, cuidarse sin rigidez y recordar que un mes no define un año entero.

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