De terror: “Quedate quieta, pará o te tiro”, le dijeron antes de tirarla de la moto y robársela
"Me puso el arma en el cuello y ahí me di cuenta que no estaban jodiendo. Me hacen frenar de golpea y me tiran de la moto", relató la víctima de la persecución que sufrió el viernes a la noche cuando iba a comprar gaseosas. Es una Guerrero 110 negra que pretende recuperar.
:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2023/08/moto-robada-1-scaled.jpg)
Una mujer fue víctima del accionar delictivo de sujetos que la tiraron de la moto para robarle el rodado en la zona de Petrona Simonino y Miguel Porta. La denuncia ya está radicada pero no deja de ser un hecho que probablemente no tenga consecuencias para los malvivientes y sí secuelas emocionales para la víctima, que concluye “estamos indefensos, no da para más”.
“Yo iba al cumpleaños de una amiga”, relata sobre lo sucedido el viernes 4 de agosto cuando faltaban pocos minutos para las diez de la noche. “Hago casi cuatro cuadras de mi casa para comprar unas gaseosas para llevar; yo circulaba en mi moto, una 110 con casco”, recuerda en su relato la joven que fue sorprendida cuando se desplazaba con destino a un supermercado.
“Paso 11 de Septiembre y escuché”, en ese momento “vi una luz de atrás, me doy cuenta que algo estaba mal y acelero. En eso ellos aceleran mas fuerte y me empiezan a pegar en las piernas y el brazo para que yo pare”.
Con esa táctica de amedrentamiento no solo generan terror en quien está a punto de ser asaltado, sino que general el riesgo de un accidente inminente que no siempre la víctima puede evaluar.
“Quedate quieta, pará o te tiro”, me decían. “Hasta que me puso el arma en el cuello y ahí me di cuenta que no estaban jodiendo. Me hacen frenar de golpe y me tiran de la moto frente al galpón de los colectivos”, consignó en la declaración que luego pudo recomponer en sede policial.
Este domingo y tras solicitar que el caso se publique para que la ciudadanía tome conciencia, la mujer reflexionó: “Doy gracias a Dios que no se les escapó un tiro, yo tengo que seguir viviendo, tengo hijos que me necesitan”.
La denunciante aclaró que el vehículo que le arrebataron tras obligarla a detenerse es el único vehículo con el que cuenta para asistir a su trabajo. Solo pudo apuntar la dirección en que los delincuentes se fugaron pero pasadas 48 horas no posee datos que permitan su recuperación.
:format(webp):quality(40)/https://opinionsemanariocdn.eleco.com.ar/media/2023/08/ASALTO-MOTO-1-1024x501.jpg)

Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión