Cedió con usufructo la casa y tuvo que ir a la Justicia contra su propio hijo: logró el desalojo
El juzgado falló a favor de Juan Carlos Arévalo, de 91 años, que se tuvo que ir de la casa hace un año en medio de amenazas y hostigamiento. Este sábado en Sin Galera, su hijo Márcos contó la historia y celebró que su padre pueda regresar a su hogar.
La Justicia le dio la razón a un hombre de 91 años que tuvo que recurrir al Poder Judicial para quedesalojar a su propio hijo de la casa que logró comprar con el fruto del esfuerzo de su trabajo.
Aunque suene descabellado, Juan Carlos Arévalo denunció primero penalmente y luego en el fuero Civil a uno de sus hijos.
Había cedido la propiedad a su hijo mayor, con acuerdo del resto de los hermanos, y él se la vendió a otro hermano, quien no respetó la cláusula de usufructo vitalicio.
Juan Carlos tenía y tiene derecho de goce y uso sobre el inmueble hasta el último de sus días, pero su hijo hizo todo lo posible para expulsarlo y hasta le trabó las puertas para que no vuelva a entrar.
Por eso, el hombre, que terminó durmiendo en el living de la casa de otro hijo, recurrió al abogado Javier Silva, quien logró un fallo favorable que obligó al intruso, considerado usurpador, a retirarse y restituir el bien.
El hijo entró en la casa en diciembre de 2023, con su familia, para las fiestas. Había venido de Córdoda y se supone que iban a estar unos días, pero se quedaron y comenzaron los conflictos, las amenazas y los episodios de violencia que provocaron que Juan Carlos se fuera a lo de otro hijo, que vive casa de por medio, por miedo a agresiones.
Cuando trabaron las puertas e impusieron una medida de restricción perimetral contra la mujer que lo cuidaba, Juan Carlos entendió todo: no lo querían más en lo que era nada menos que su propia casa.
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El juez en lo Civil y Comercial José Ricardo Eseverri consideró que Juan Carlos tiene derecho real por usufructo de goce y uso de la propiedad, por lo que el "nudo propietario" —en este caso el hijo que resulta titular de la casa— no puede ejercer su condición de dueño mientras su padre esté vivo.
Así, dispuso la inmediata entrega del bien, con un plazo de diez días desde el fallo, que el hijo de Arévalo comenzó a hacer efectiva la semana pasada, cuando se vieron movimientos de mudanza en la vivienda, puesto que de lo contrario serían desalojados con la fuerza pública.
El sábado, en Sin Galera, Marcos Arévalo, hijo de Juan Carlos que lo acogió en su casa mientras duraba el conflicto, reveló detalles de la disputa familiar que terminó resolviéndose en la Justicia.

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